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12 feb. 2013

LA PESCA DEL LUCIO (ESOX LUCIUS)


EL LUCIO (exos lucius)
Familia: Esócidos
Orden: Clipeiformes
Clase: Estenidos

Especie introducida en España por el servicio forestal (ICONA). Los trajeron desde Francia en 1.949 para liberarlos, con motivo de estudio, en los estanques del Palacio de Aranjuez y desde allí y amparándose en fines deportivos fueron liberados en tramos del río Tajo.

En apenas 50 años tanto por su expansión natural como ayudado por el hombre, fue colonizando casi todas las principales cuencas hidrográficas de nuestra geografía.

Aunque se conocen fósiles de la época del pleistoceno en la cuenca del río Tajo, no formaba parte de nuestras especies piscícolas desde hacía miles de años.

Hasta la aparición de siluro, el lucio era el depredador más grande de nuestras aguas interiores, (de ahí la gran afición a la pesca de esta especie, pues suponía todo un reto para los pescadores).




DISTRIBUCIÓN

En la actualidad, coloniza gran parte de nuestra geografía, encontrándose en los tramos bajos y medios de ríos, en pantanos y masas de agua embalsada (balsas de regadío, charcas, estanques) Tolera muy bien el agua salada y se puede pescar en aguas del mar Báltico, muy alejado de la costa.

En los lugares donde su población es estable, desplaza a otros depredadores como la trucha depredando sobre ella directamente y compitiendo por las mismas presas. De ahí el odio que los pescadores de salmónidos sienten por este esócido. En tramos de ríos considerados trucheros de Castilla y León practican la pesca eléctrica para “limpiar” estas zonas de todo lucio existente.

DESCRIPCIÓN

Depredador muy rápido y oportunista al que le gusta permanecer apostado y a la espera de que algún pececillo incauto pueda aparecer por su lugar de caza. Permanece escondido entre la vegetación, cualquier obstáculo sumergido o simplemente en el fondo, confiando en su camuflaje.


Su forma es alargada y fusiforme, aerodinámica y proyectada hacia delante, su aleta dorsal y anal, simétricas y homogéneas están situadas en el último tercio de su cuerpo junto a la caudal, muy robusta, lo que le proporcionan un rápido y explosivo sprint con el que sorprende a sus victimas.

Las escamas que cubren su cuerpo son mas bien pequeñas y lisas. Su línea lateral posee entre 120 y 130 escamas, muy sensible a las vibraciones.

Destaca mucho su mandíbula inferior prominente que forma una gran boca aplanada que asemeja al pico de un pato.

La boca del lucio es todo un espectáculo, el pez que tenga la desgracia de caer en sus fauces, no tendrá ninguna posibilidad de escapar, su boca está provista de afilados y numerosísimos dientes distribuidos en hileras e inclinados hacia atrás. Se hallan situados sobre la mandíbula, el paladar, la lengua, el vómer y los huesos de la faringe apuntando hacia el interior haciendo que una presa que entra en su interior difícilmente pueda escapar, en ocasiones se convierte en una trampa mortal para el propio lucio pues no es la primera vez que un lucio ha muerto asfixiado por no poder ni tragar, ni soltar una gran pieza capturada.

Sus ojos situados en la parte superior y céntricos le permiten una perfecta visión superior y frontal que utiliza como punto de mira a la hora de lanzarse como una flecha sobre sus victimas.
Su coloración varía poco de unos individuos a otros, dependiendo de su alimentación y su entorno pero por regla general es color del lomo va del verde al pardo oscuro, los laterales verde grisáceos con manchas más o menos rayadas en colores amarillentos y su vientre varía del blanquecino al amarillento cremoso.


REPRODUCCIÓN

Su época de freza comprende desde Febrero hasta bien entrada la primavera. Es cuándo se suele ver con más facilidad a varios machos cortejando a una gran hembra en las orillas ya que su reproducción es de tipo poliándrico (que los huevos de una hembra son fecundados por muchos machos)
Su puesta, que varía mucho de unos ejemplares a otros, dicen los expertos que ronda de los 15.000 a 35.000 huevos por kilo que pese la hembra, pudiendo llegar a 700.000 en una sola puesta por una hembra de 15 a 20 kilos de peso.

Los huevos que son de color rojo verdosos de unos 3 mm. de diámetro: Son depositados por la hembra en el lugar elegido, adhiriéndolos a las plantas ya que esta especie es de las denominadas fitófilas cuando la temperatura del agua alcanza entre 4 a 10 grados
Los huevos eclosionan a los 15 días. Las larvas tras su nacimiento miden unos 8 mm. se adhieren a la vegetación alimentándose de su saco vitelino hasta alcanzar los 2 cm. Con este tamaño ya se hacen independientes e incluso depredan sobre individuos de su misma especie.
En su primer año de vida los lucios pueden alcanzar de 12 a 50 cm. Esta gran diferencia de unos ejemplares a otros de la misma puesta es debida a su alimentación y depende de la cantidad y calidad del alimento a su alcance. En estos primeros años de vida, los lucios son denominados por los pescadores como “lapiceros” pero ya tienen todos los instintos depredadores de la especie.
A los cinco años alcanzan de 50 a 70 cm. y a los 10 años de 80 a 120 cm, de ahí en adelante, esta especie es muy longeva y algunos ejemplares pueden llegar, en ambientes adecuados, a los 30 años con tallas de casi 1,5 metros y un máximo de 30 kilos.


HABITAT

Puede vivir en todas la aguas dulces que puedan servirle de albergue y con una mínima calidad de agua. Establece su territorio de caza, que defiende con mucha agresividad, en zonas remansadas de escasa corriente (aguas tranquilas, profundas pozas de ríos, remansos de agua, brazos muertos de ríos y en embalses y zonas orilladas) necesitando solo de densa vegetación, troncos y rocas desde donde pueda lanzarse sobre sus presas.
Cuando el lucio está cazando, se sitúa en posición oblicua, con la cabeza más alta que la cola y cuando reposa está en posición horizontal en el fondo. Estas poses parecen reconocerla las demás especies que se atreven a rondar cerca cuando está reposando y no se acercan cuando está en posición oblicua.
Por su carácter muy agresivo está siempre alerta y ataca bien sea por hambre o por el afán que tiene por defender su zona de caza, a toda cosa viviente “o no viviente” que se mueva en su campo de acción.

Especie de crecimiento muy rápido:

1º año.......de 12 a 50 cmt.
2º año.......de 30 a 60 cmt.
3º año.......de 50 a 70 cmt.
5º año.....de 80 en adelante


ALIMENTACIÓN

El lucio es una especie especialmente caníbal, depredando sobre individuos de su misma especie. Esta costumbre regula de forma natural las superpoblaciones, que llevarían a una degeneración de la especie y de las que le rodean.



Su fama de depredador destructor y de pez perjudicial es totalmente falsa. El lucio elige a las presas más fáciles de capturan a la hora de alimentarse y estas suelen ser individuos enfermos, realizando así una limpieza genética, pues sobreviven siempre los individuos más sanos.
Su dieta es estrictamente carnívora y no hace ascos a ningún ser vivo que pueda cazar como serpientes, ratas o ratones y pequeñas aves acuáticas que tengan la mala fortuna de caer al agua en su zona de caza.


COSTUMBRES

Por su naturaleza depredadora, el lucio no gusta de la compañía de ningún otro animal. Desde su nacimiento vive en solitario y desconfía incluso de los individuos de su misma especie y talla. Por este motivo elige desde su nacimiento un lugar donde no sea molestado el cual defenderá a toda costa y que sólo cambiará por cuestiones de tamaño. A medida que crece va trasladando su cazadero a zonas más profundas, si el lugar se lo permite pero para esto no se alejará de su zona, ni de la orilla.
El clima influye sobre su actividad. El lucio se resiente de la temperatura y de la presión atmosférica.

En Primavera su mayor actividad la desarrolla en las horas centrales del día cuando el aire está mas caliente y éste a su vez calienta la superficie del agua.
En Verano ocurre lo contrario, el lucio desarrolla su mayor actividad en las primeras horas de la mañana y ultimas horas de la tarde, cuando la superficie del agua es más fresca.
En otoño e invierno es cuando el lucio realiza mayores desplazamientos y hasta Febrero se mueve constantemente para alimentarse y reproducirse. Una vez pasado Febrero, vuelve a sus cuarteles a mayor profundidad.
Esta mayor actividad, coincide con la menor actividad de sus presas y se ve obligado a buscar comida.



SU PESCA

Estos meses de mayor actividad son los mejores para la práctica de la pesca del lucio.
Podríamos decir que en ocasiones su pesca puede ser relativamente sencilla y podemos tentar su picada casi con cualquier señuelo (vinilos, peces artificiales, cucharillas giratorias y ondulantes, spinnerbaits, etc.) pero en masas de agua con presión de pesca el lucio y en especial el gran lucio es un pez sumamente astuto y desconfiado que pondrá a prueba la experiencia del pescador.

La boca del lucio hace que el pescar con un bajo de línea se haga imprescindible, de siempre se han utilizado bajos de acero, pero estos bajos aunque resistentes se hayan en total declive debido sobre todo a su visibilidad, con los nuevos tiempos han salido nuevos materiales resistentes a los temidos dientes del esócido y mucho más discretos, bajos multifibras de diminutos pelos de acero en colores naturales, otros compuestos de kevlar y pelillos de acero entremezclados o simplemente el socorrido fluorocarbono de un diámetro respetable resiste los dientes del lucio.


Son muchas las técnicas empleadas para la pesca del lucio pero sin duda la más difundida de todas es la pesca al lance con equipos de spinning o casting).

El equipo necesario dependerá de si se practica desde orilla o embarcación y de los señuelos que vayan a emplearse.

Cañas de 6,6´´ o  7´´ de longitud para la pesca desde embarcación y algo más largas si se pesca desde la orilla o señuelos muy pesados (swimbaits) y en cualquier caso de acción medium- heavy o heavy.

Especialmente cuando el lucio se pesca en río-lagunas se han de realizar lances precisos con la intención de buscar a los lucios que están es sus lugares de caza entre la vegetación o diversos obstáculos sumergidos, arriesgando en cada lance.
Para la pesca desde orilla a spinning prestaremos especial atención a la hora de desplazarnos caminando y de no proyectar sombras en el agua por la costumbre que tiene este pez de estar apostado muy cerca de la orilla, al menor ruido o sombras extrañas saldrá huyendo velozmente.
Cuando localicemos un posible lugar donde pueda estar apostado el lucio, lanzaremos nuestros señuelos unos metros más lejos y recogeremos intentando que nuestro señuelo pase por esa zona. Esto es importante, si lanzamos nuestro señuelo justo encima del sitio muy posiblemente asustemos al esócido que o saldrá huyendo haciendo caso omiso de nuestro señuelo.

Si no somos descubiertos por el lucio y el lance ha sido correcto hay muchas posibilidades de que ataque nuestro señuelo, incluso si falla el ataque en lugares poco pescados puede ser que repita el ataque.

Cuando pescamos desde embarcación y llegamos al lugar elegido para batir, es aconsejable realizar los primeros lances horizontales a la orilla en ambos sentidos y repetir estos lances a distintas profundidades. Estos primeros lances sin duda serán los que nos den los mejores resultados y además los lucios más grandes.
Otra de las técnicas muy practicada para tentar lucios y que es muy efectiva en ciertos embalses de nuestra geografía dando grandes ejemplares es la pesca al curricán. Esta pesca  trata de arrastrar tras la embarcación grandes señuelos en zonas querenciosas o cerca de las orillas buscando lucios suspendidos o cercanos al fondo .
Los señuelos utilizados son parecidos a los del spinning, aunque más grandes y normalmente provistos de mayores baberos.

La pesca con pez vivo, con flotador o a fondo muy extendida en otros países entraña la incomodidad de tener que conseguir el cebo y mantenerlo en perfectas condiciones para cuando se necesite pero se muestra muy eficaz cuando el lucio realiza movimientos en busca de alimento en otoño e invierno, cuando el resto de especies están inactivas. En la actualidad no se practica debido a la prohibición por parte de las diferentes autonomías de la pesca con pez vivo.

Una alternativa es la pesca con pez muerto, muy practicada por nuestros vecinos franceses, sobre todo montados en las famosas y efectivas monturas (Drachkovich). Estas monturas están especialmente diseñadas para insertarles un pequeño pececillo muerto. Vienen preparadas con dos ancoretas un pequeño plomo y un alambre de cobre para sujetar fuertemente el pececillo a la montura, con esta montura podemos manejar nuestro pececillo como si se tratase de un pez malherido.


SEÑUELOS

Las cucharillas giratorias:
Ha sido durante muchos años el señuelo más utilizado desde siempre para la pesca del lucio, si a estas cucharillas les añadimos a la ancoreta pelos o plumas he incluso grubs de vinilo en color rojo hacemos que estos señuelos ganen en atractivo.


Las cucharillas ondulantes:

Son sin ninguna duda las más indicadas para la pesca del esócido. Con forma de calzador o chuchara, imitan muy bien a un pececillo herido o con problemas. Tienen una capacidad de movimientos asombrosa, ondeando y variando su trayectoria sin orden.
Los mejores colores para estas cucharillas, serán las de color plata y como en las giratorias si añadimos lana, plumas o vinilos en color rojo en la ancora, serán mas efectivas.



El manejo de estas cucharillas no requiere demasiada especialización, simplemente las dejaremos caer al fondo y las recogeremos imprimiéndoles pequeños tirones verticales con la puntera de la caña variando la velocidad de recogida. Esto hace que nuestra ondulante realice movimientos muy atractivos para el lucio, que si se encuentra en su radio de visión atacará por hambre o simplemente por el afán que tiene este depredador por defender su territorio de caza de cualquier cosa extraña que perturbe su tranquilidad.

Las spinnerbaits

Podemos utilizarla por los lugares de densa vegetación u obstáculos, donde le gusta emboscarse al lucio, sin miedo a perder el señuelo. El alambre por donde se sujetan sus palas que ondulan (pueden ser una, dos, tres o cuatro) a su vez impide al lucio llegar a la línea con sus afilados dientes (por lo que no necesitamos bajo).
Podemos utilizar la spinnerbait en cualquier profundidad e incluso en superficie. Si la dejamos que gane fondo también podemos obtener picada del lucio ya que sus palas realizan un movimiento denominado de “helicóptero”.
La podemos utilizar con movimientos rápidos o lentos. Tienen un faldillín de diversos materiales muy llamativos y también se le puede añadir un grub con gran cola en forma de tándem haciéndola aún más atractiva.


Los crankbaits-jerkbaits

Estos señuelos, que simulan pececillos o cualquier otro animal acuático, los podemos encontrar con infinidad de formas, acciones, para la pesca en superficie, medias aguas y fondo. También hay suspendidos (suspending), en toda una gama de colores y formas inimaginables, con sonajeros interiores y en cualquier material.
Junto con los shad de vinilo son en la actualidad los más usados por los pescadores de lucio.

Los vinilos:

Otra de las gamas de señuelos que nos podrían volver locos, infinidad de formas, acciones, colores y modelos pero aunque podría servirnos cualquiera de ellos son los shads en 5´´´y 6´´ los más utilizados y los que más capturas deparan, el gramaje de la montura irá en función de la profundidad y capa de agua que deseemos pescar.



Señuelos de superficie:

Podemos utilizar popers, ranas, paseantes, pescando con estos señuelos los ataques del lucio son espectaculares, aunque por contra es éste un pez que suele fallar bastante los ataques en superficie, la acción del lance se realiza a la vista del pescador y el lucio cuando ataca a un señuelo de superficie en muchas ocasiones lo hace saltando sobre el señuelo, siendo un deleite para la vista.

Swimbaits

El acabado y realismo de algunos de estos señuelos es casi inigualable y hay veces que si no supiese que estoy pescando y viese moverse mi swimbait podría confundirlo con un pez nadando en total libertad.



Al contrario de lo que mucha gente pueda pensar el gran lucio es un pez muy selectivo, que siente una especial predilección por los señuelos grandes y no se “corta” a la hora de atacar señuelos y presas de gran tamaño, por lo que no es demasiado descabellado pensar que estos grandes swimbaits con la especie esox lucius funcionan.


No resulta sencillo el mentalizarse a la hora de utilizar un artificial de 8´´ durante horas y es fácil de que si en los primeros lances no hayamos obtenido picada alguna se pierda esa confianza necesaria para pescar con estos señuelos y se recurra a señuelos más clásicos y contenidos en tamaño, por eso la mentalidad y el saber a lo que se va es fundamental con estos señuelos, si lo pensamos detenidamente es un hecho contrastado que los grandes lucios depredan sobre grandes presas, que el fin de un gran lucio es aportar muchas calorías con un reducido gasto de energía, un pez de 20-25cm no es un “gran bocado” en las terribles fauces de un lucio de 5-6 kg, ¿porque iba a serlo un artificial del mismo tamaño?

CAPTURA Y SUELTA

Aunque la práctica del captura y suelta se está imponiendo cada día más por los verdaderos amantes de la pesca que ven en el momento del lance y la lucha el aliciente de la pesca, pero no siempre es así.

Es la suelta la única forma de poder disfrutar de este pez que intentan erradicar en muchos lugares para que puedan pescarlo las generaciones futuras.
He visto en numerosas ocasiones como pescadores a la hora de hacerse con el ejemplar o simplemente hacerse una foto lo cogen por la cuenca de los ojos. Esto le produce al animal daños irreversibles e innecesarios, el correcto manejo y con el que se le infringen lesiones mínimas, es el cogerlo por el lomo justo por detrás de la cabeza a la altura de los opérculos, siempre con las manos mojadas o simplemente por la apertura de las agallas con cuidado de no meter los dedos en las branquias ya que podríamos lesionarnos.



Para sacarle el señuelo de la boca lo ideal es inmovilizarlo y utilizar una herramienta indicada para este fin. Antes de soltar al ejemplar lo reanimaremos agarrándolo por la cola y con la otra mano sujetándolo por la barriga y lo balancearemos en el agua con la intención de que le circule más agua por las agallas, oxigenándose mejor y lo soltaremos una vez lo veamos reanimado en el mismo lugar donde lo hemos capturado.

Por una pesca sostenible practica siempre el Captura y Suelta.